La Corte Suprema confirmó a Luis Juez en el Consejo de la Magistratura

Emiliano Damonte Taborda

El tribunal supremo de la Nación presidido por Horacio Rosatti, invalidó la “vivada” que había tramado y llevado a cabo la Vicepresidenta para poner algún miembro afín a su espacio en el organismo que juzga y nombra a los Jueces; el Senador Luis Juez ocupará su lugar en el consejo en lugar del kirchnerista Martín Doñate; Rosatti se confirma como un obstáculo insalvable en las ambiciones de control de la Justicia de Cristina

El Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti
El Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti

La Corte Suprema de Justicia de la Nación hizo lugar al amparo que había promovido el Senador de Juntos por el Cambio tras la “vivada” de Cristina Fernández de Kirchner. Luis Juez entonces deberá ocupar su lugar el Consejo de la Magistratura, hoy presidido por el mismo Horacio Rosatti, que durante este último año, ha sido el gran obstáculo que ha encontrado la ex presidenta para llevar adelante sus ambiciones de control sobre la justicia.

Cristina había partido el bloque del Frente de Todos en dos subloques, para tener más representantes en el organismo que remueve y elige a los jueces de la Nación. Para la Corte, esa maniobra fue un “ardid” y una maniobra “manipulativa” que desnaturalizó “el fin constitucional de representación pluralista procurado por el constituyente y el legislador”.

“La realización de acciones que, con apariencia de legalidad, procuran la instrumentación de un artificio o artimaña para simular un hecho falso o disimular uno verdadero con ánimo de obtener un rédito o beneficio ilegítimo, recibe un enfático reproche en múltiples normas del ordenamiento jurídico argentino. Tal reproche se acentúa cuando el ardid o la manipulación procura lesionar la exigencia de representación política (en este caso, con relación a las minorías), aspecto de suma trascendencia para la forma de gobierno representativa adoptada por el texto constitucional argentino y, en definitiva, su ideario democrático”, señaló la Corte

Firmaron la sentencia Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda, mientras que Ricardo Lorenzetti no participó de la decisión.

El fallo sostuvo que la maniobra que hizo el oficialismo en el Senado quebró “las reglas más básicas del debido proceso legislativo”. Y en una directa alusión a Cristina Kirchner sin nombrarla, la sentencia afirmó: “La Presidencia del Senado no solo designó al representante de ‘Unidad Ciudadana’ sin convocar al ‘Frente PRO’ para escuchar sus posiciones, sino que lo hizo de espalda a los pedidos escritos que este último bloque ya le había presentado.”

Y advirtió que no se trata de cuestionar decisiones legislativas sino de hacer revisar el cumplimiento de un aspecto no discrecional del proceso por el cual el Poder Legislativo participa en la conformación de un órgano constitucional del Poder Judicial como lo es el Consejo de la Magistratura. “Lo contrario, que esta Corte renuncie a esa revisión judicial, implica ubicar a otro Poder del Estado por encima de la Constitución y de las leyes”, advirtió.

Los intentos de Cristina Kirchner por condicionar a la Justicia, han ido chocando con la dura realidad desde hace meses, en especial a partir de aquella visita desafortunada de Martin Soria a la Corte Suprema, en la que se dedicó a criticarlos y amenazarlos.

La figura de Horacio Rosatti, de alguna manera fuertemente politizada, se ha transformado en una traba insalvable para las ambiciones de Cristina, y en general para los intentos de las diversas administraciones políticas que en todo el país y bajo diversas banderas políticas, han tratado de poner un pie sobre el Poder Judicial.

Un juez de la Corte Suprema que recorre el país respaldando jueces y fiscales, que ha devuelto funcionamiento y legitimidad al Consejo de la Magistratura y que se planta hoy en día, como el más firme obstáculo para las ambiciones de control de la justicia del Kirchnerismo en particular, pero de la política en general.