
La producción entrerriana de arroz encara la última etapa de la cosecha 2026 en medio de la incertidumbre de los mercados, con un conflicto bélico en el corazón de la región más importadora. A la caída del área productiva de un 20% este año se le sumará una nueva casi segura reducción para el próximo por el aumento del precio del gasoil, principal insumo en Entre Ríos. «Con estos números es prácticamente imposible plantar», resumió Hugo Muller, presidente de la Fundación Pro Arroz.

Hugo Muller presidente de la fundación Pro Arroz, aseguró que la cosecha 2026 es «desde el punto de vista productivo no tan buena como el año pasado que fue excepcional pero está inscripta dentro de las mejores de los últimos años y, muy importante, tiene muy buena calidad. Es un arroz espectacular para vender a los mercados que pagan eso».
Acerca de en qué condiciones están esos mercados, advirtió que «están muy complicados».
«Hoy prácticamente no hay operaciones, se está esperando a ver qué va a pasar», aseguró pero advirtió que «esto es dinámico, después la gente come arroz en el mundo, las ventas se van a hacer, pero esta situación bélica impacta en muchas partes, entre ellos los sistemas productivos», expresó y destacó que el arroz es el alimento más consumido en el planeta.
Recordó que el año pasado cuando India, el primer exportador mundial con el 40% del volumen, liberó las exportaciones de arroz después de tenerlas cerradas un año y medio por razones políticas en medio de la disputa por la reelección del primer ministro Narendra Modi, «eso produjo la liberación de un stock importante y una caída de precios muy buenos que estaban un 30-40% en valor de dólares», por encima del promedio, relató. Agregó que eso llevó a la mayoría de los productores de arroz de todo el mundo a números negativos.
«Este año está muy complicado porque por la guerra se encarecieron los combustibles, los nutrientes, el fósforo, la urea, en el momento en que se está plantando el 90% del arroz en el mundo. Ahora se está plantando en el hemisferio norte que son 6 meses desfasado con nosotros, el mes de abril equivale al octubre nuestro que es cuando plantamos así que todos los agricultores en el mundo están plantando en un contexto realmente de altísimos precios, de falta de productos, está todo complicado. La guerra no solo complica a los países sino a todas las producciones y a los alimentos», destacó.
Precisó que «en las zonas de conflicto, por ejemplo Irán, Irak, son grandes importadores y en el medio están los grandes productores que necesitan los insumos, como India y China. El mercado en estas condiciones está inestable, nadie sabe qué va a pasar».
Respecto de dónde juega Argentina en este mercado, destacó que el país «ha diversificado enormemente: juega en Europa, se abrió mucho en Centroamérica que compran arroz de calidad y también regionalmente Bolivia, Chile, aparte de Brasil. Pero hay una incertidumbre absoluta y obviamente que a estos precios y si esto sigue, Entre Ríos con los costos que tiene hoy el gasoil y su dependencia todavía muy grande de este insumo va a volver a tener una caída del área impresionante».
Recordó que entre el 2025 y el 26 se produjo una reducción del orden del 20% y a la hora de hacer una previsión advirtió que «con estos números es prácticamente imposible plantar».
La producción en Entre Ríos
La cosecha en Entre Ríos está en los tramos finales: «debemos estar ya llegando al 80% del área cosechada en la provincia», estimó Hugo Muller. La provincia participa en torno del 35-40% de la producción argentina de arroz, aunque concentra el 75% de la industrialización.
Para este año se estima una producción nacional del orden de 1.300.000 toneladas, de las cuales 650.000 abastecerán el consumo interno y 650.000 toneladas se exportan: 50% consumo, 50% exportación. Con ese saldo exportable, la Argentina tiene un escaso peso en el mercado arrocero mundial estimado en más de 500 millones de toneladas anuales.
Muller concedió que la Argentina es un jugador de escasa significación en escala, pero destacó que «en los últimos años hemos accedido a los mercados premium que pagan un diferencial sobre el resto y el año pasado exportamos casi un millón de toneladas». Y la provincia de Entre Ríos tiene un lugar destacado en este mercado premium. «El mejor arroz de Argentina está en Entre Ríos», aseguró.
Fuente: Redes de Noticias