La recaudación del principal impuesto provincial volvió a perder contra la inflación y profundizó una tendencia que comenzó a hacerse visible en mayo. En agosto, Ingresos Brutos cayó alrededor de 7% en términos reales, pero entre los contribuyentes directos la baja superó el 11%. El componente de Convenio Multilateral, que hasta junio había amortiguado la caída, también pasó a terreno negativo.
La recaudación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de Entre Ríos profundizó durante julio y agosto el deterioro que comenzó a observarse a partir de mayo, con mayor fuerza entre los contribuyentes directos.
En agosto de 2025, la provincia había recaudado $59.823 millones por Ingresos Brutos. En el mismo mes de este año ingresaron $74.266 millones, un incremento nominal de apenas 24,1%. Descontada la inflación interanual, el resultado representa una caída real del orden del 7%.
Pero el deterioro es considerablemente mayor entre los contribuyentes directos. En agosto, este segmento aportó $30.586 millones, frente a $25.872 millones del mismo mes de 2025. El incremento nominal fue de sólo 18,2%, que en términos reales implica una caída cercana al 11,4% interanual.
Una caída que se profundiza
El dato confirma y profundiza una tendencia que ya había sido detectada por el Informe de Coyuntura del Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER). Con información disponible hasta junio, el trabajo registraba una caída real del 8% en la recaudación de Ingresos Brutos de contribuyentes directos, mientras que el componente correspondiente a Convenio Multilateral todavía mostraba un incremento real del 3%.
Los registros de ATER correspondientes a los dos meses siguientes muestran un deterioro adicional.
En julio, los contribuyentes directos aportaron $29.610 millones, frente a $24.334 millones de julio de 2025. El aumento nominal fue de 21,7% y representó una caída real aproximada del 9,1%. En agosto, la baja se profundizó hasta aproximadamente 11,4%.
La secuencia: −8% real hasta junio según el CEER, alrededor de −9% en julio y más de −11% en agosto.
Pero durante julio y agosto apareció un segundo elemento. El Convenio Multilateral, que hasta junio había compensado parcialmente el retroceso de los contribuyentes directos con un crecimiento real del 3%, también pasó a terreno negativo.
En julio, la recaudación por Convenio Multilateral pasó de $32.959 millones a $42.555 millones, mientras que en agosto aumentó de $33.951 millones a $43.680 millones. Pese al crecimiento nominal, descontada la inflación las variaciones fueron aproximadamente de −3,5% en julio y −3,6% en agosto.
De esta manera, el componente que hasta junio amortiguaba la caída también comenzó a perder en términos reales.
De crecimiento real a una caída del 7%
La trayectoria del total de Ingresos Brutos muestra el cambio ocurrido durante el año. En enero la recaudación había crecido aproximadamente 5,9% real interanual, en marzo 3,8% y en abril 5,2%. Febrero había registrado una baja marginal.
El quiebre se produjo a partir de mayo. Desde entonces se acumularon cuatro meses consecutivos de caída real: alrededor de 7,3% en mayo, 3,9% en junio, 5,9% en julio y 7,1% en agosto.
El acumulado de los primeros ocho meses todavía amortigua el deterioro de los últimos meses. Entre enero y agosto de 2025, Entre Ríos recaudó $419.976 millones por Ingresos Brutos, mientras que en igual período de 2026 ingresaron $549.463 millones. El aumento nominal fue de 30,8%, pero una vez descontada la inflación representa una caída real cercana al 1,7%.
Una señal sobre la actividad económica
Ingresos Brutos es el principal recurso tributario propio de Entre Ríos. Entre enero y agosto aportó $549.463 millones sobre una recaudación provincial total de $840.246 millones, equivalente al 65% de los recursos de origen provincial.
Por su vinculación con la facturación de las actividades alcanzadas, la evolución del impuesto constituye además una señal relevante sobre el movimiento de la economía. No puede equipararse directamente la caída de la recaudación con una contracción del Producto Bruto Geográfico, pero la persistencia y profundización del retroceso aporta elementos consistentes con un enfriamiento de la actividad.
El deterioro apareció primero y con mayor intensidad entre los contribuyentes directos, cuya recaudación real ya caía 8% según los datos disponibles a junio y terminó agosto con una baja interanual superior al 11%. Paralelamente, el Convenio Multilateral dejó de compensar esa pérdida y también pasó a mostrar variaciones reales negativas.

