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Laura Hereñú: sin inversión en infraestructura Argentina pierde su capital de trabajo

La presidente de la Delegación Entre Ríos de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Laura Hereñú, valoró que se hayan habilitado las garantías soberanas para la búsqueda de financiamiento internacional destinado a infraestructura, aunque advirtió que la falta de inversión actual está provocando un deterioro del patrimonio existente que implicará un gasto cada vez mayor para recuperarlo. Vaticinó que «trabajo va a venir, aunque no en lo inmediato» con las concesiones viales y las obras que encare la provincia, en cuyos hombros recaerá de aquí en más la inversión. «El año que viene no van a ser grandes obras, sólo algunas, pero no va a ser un boom de infraestructura y tampoco va a estar destinada al desarrollo de algunas infraestructuras necesarias para la producción», lamentó. Aseguró que el nuevo enfoque en la inversión pública impactará incluso a nivel de las empresas con un mayor nivel de profesionalización.

Laura Hereñú aseguró que para el mantenimiento de la infraestructura existente, el Estado debe destinar por lo menos el 1,5% del Producto Bruto, y que el 0,4% previsto en el proyecto de Presupuesto Nacional de Inversión Pública (PNIP) 2026 responde al «cambio de paradigma en el que estamos, que a nosotros como sector nos golpea fuertemente y que además golpea fuertemente al usuario final de la infraestructura, a quienes hacemos uso de la infraestructura como escuelas, hospitales, rutas o ferrocarriles».

Ejemplificó el impacto que tiene sobre el desarrollo económico con los reclamos del sector minero y petrolero en provincias argentinas donde algunos privados hacen la infraestructura necesaria porque los negocios son suficientemente rentables «pero tenemos otras situaciones, como pasa en Entre Ríos, donde se necesitarían sistemas de riego, caminos rurales que estén en buen estado para poder llegar a las granjas avícolas y no los tenemos, donde el Estado presente debe con la contribución que ya hace el vecino, el frentista, poder poner en valor esa infraestructura que es de todos, no es solamente del vecino por donde pasa la infraestructura, la usamos todos».

Aseguró que la situación del 2025 fue «tan critica como la del 2024 en materia de infraestructura, pero quizás con el quiebre en la cabeza, por lo menos de todo el sector, de que ese cambio de paradigma vino para quedarse».

Dijo que la diferencia «es que no había perspectiva en el 2024». Este año salió la primera concesión de rutas, que están en la provincia de Entre Ríos, y decidieron abrir las garantías soberanas para la búsqueda de financiamiento internacional destinado a infraestructura.

Comentó que «estos créditos salen a los estados subnacionales (las provincias), no al Estado nacional como pasaba en otras gestiones, lo que cambia un poco es la perspectiva. Entendemos que el año que viene no van a ser grandes obras, van a ser algunas grandes obras que van a salir pero no va a ser un boom de infraestructura y tampoco va a estar destinada al desarrollo de algunas infraestructuras necesarias para la producción, que necesitamos en Entre Ríos, por ejemplo algunos caminos rurales estratégicos, algunos sistemas de riego que y podrían tecnologizar un poco el sector del campo para que aumentemos nuestra producción y mejorar también la recaudación y poder invertir en otras infraestructuras que quizás son sociales y se necesitan para otro tipo de desarrollo».

Remarcó que «no olvidemos que el sector productivo genera ese desarrollo a través de la gente y la gente necesita poder vivir en condiciones dignas no solamente en las ciudades capitales, sino también en el resto del territorio».

Respecto de la falta de inversión actual, advirtió que «estamos perdiendo nuestro capital de trabajo, que es de todos los argentinos, y está teniendo un deterioro enorme».

Recordó que «si nosotros a esa infraestructura tuviésemos que mantenerla necesitaríamos por año el 1,5 punto del Producto Bruto. El deterioro que está teniendo va a provocar que necesitemos 3,5 puntos para poder recuperar lo que nosotros no estamos haciendo en estos años».

Ejemplificó que «hay que tener conciencia de que esto es como nuestra casa: si nosotros hoy no arreglamos la gotera, mañana probablemente nos encontraremos con un agujero en el techo. Es importante que la gente entienda que la ruta por la que pasamos es de todos. Que a la escuela a la que va el hijo o el hijo de la vecina, la persona que trabaja con nosotros, nuestro compañero de trabajo, le pasa lo mismo que pasa a nuestras casas cuando no mantenemos lo mínimo e indispensable».

Remarcó que en la estructura tributaria argentina hay impuestos específicos para obras. «Es un patrimonio de todos y pagamos los impuestos para que se haga de esa forma. Existen los impuestos a los combustibles, que todos pagamos cada vez que echamos un litro de nafta y que debería ir directo al mantenimiento de rutas. Existen diferentes impuestos urbanos y rurales para mantener las infraestructuras y son directos a eso. Y hoy en muchos casos están siendo destinados a pagar sueldos y no a lo que corresponde. Ahí tendrán que ver los funcionarios públicos a donde desvían los fondos que son necesarios para conservar el patrimonio».

Advirtió que para las infraestructuras nuevas «el gobierno nacional entiende que  serán a través de inversiones privadas y serán hechas en el caso de que tengan algún retorno interesante para el inversor. Entonces, una ruta que quizás no tiene atractivo, pero sí es necesaria par una ciudad o para un pueblo, un sistema de conectividad a través de fibra óptica para poder llegar a determinados pueblos, por educación, por salud, por lo que fuera, quizás no sea atractivo para la inversión privada y quede aislado».

Coincidió en que «es importante acompañar el achique del Estado y el achique de las estructuras que son obsoletas. No estoy en contra de eso, me parece algo que es sano, que la Argentina lo necesitaba, pero creo que es importante tener el cuidado necesario para conservar el patrimonio de todos y destinar los fondos necesarios».

Acerca de los anuncios entrerrianos sobre las inversiones para 2026, consideró que «el gobierno de la provincia está haciendo realmente muchísimas gestiones y esas gestiones las viene haciendo desde que asumió con los diferentes organismos internacionales, tanto CAF, BID, Banco Mundial, y otros bancos que quizás no tienen tanto renombre» y evaluó que la alianza del gbernador Rogelio Frigerio con el presidente Javier Milei en las últimas elecciones, contribuyó a que «tengamos de manera prioritaria esa aprobación de la garantía soberana que necesitamos para tomar créditos a tasas más bajas».

Remarcó que «es importante dar un puntapié inicial y mostrar que estamos en acción, segundo, tener un plan de acción». Recordó que «como Cámara hemos acercado algunas propuestas, junto a otras instituciones como Unión Industrial, Consejo Empresario, Federación Agraria, Sociedad Rural, para generar un plan de acción de largo plazo y tratar de que se generen políticas de Estado que no sean partidarias».

Obras en marcha y flujo de pagos

Respecto del estado de la relación con el Gobierno de Entre Ríos y el flujo de pagos de las obras en marcha, respondió que «lo que está en ejecución tiene un ritmo mínimo de trabajo, pero lo que está se está pagando».

Anticipó que «se van a retomar algunas obras del IAPV, de algunos grupos de viviendas muy pequeños que habían quedado de contratos anteriores, que en principio se iban a rescindir, pero viendo los fondos que llegaban del FONAVI, que empezó a aumentar, se van a retomar esas obras».

Valoró este recomienzo porque «cada grupo de viviendas que se arma moviliza la actividad de los pueblos, moviliza el trabajo conjunto, moviliza corralones, las compras locales y dinamiza de alguna manera la economía, y nos permite sobrevivir, llevando a las empresas a salvo al otro lado de la orilla».

«Trabajo va a venir -vaticinó- no en la inmediatez. Estamos ante un cambio estructural muy grande, pero creo que entendiendo este cambio de paradigma en que estamos y tratando de llevarlo adelante, entendiendo que hay que profesionalizar los procesos de las empresas, profesionalizar a nuestros empleados, a la gente que nos acompaña, tratar de gestionar tecnologías, empezar a tener nuevas técnicas constructivas, empezar a gestionar créditos que realmente estén direccionados para que tengamos una infraestructura que realmente  sirva a futuro».

Insistió en que «es importante que cada peso esté bien direccionado, creo que esa es la impronta, como delegación y con el resto de las instituciones tratamos un poco de monitorear esto, tenemos una buena relación para decirlo y hay un largo trabajo todavía por hacer».

Remarcó que «la postura de la Delegación ha sido tratar de hacer un trabajo colaborativo, acercarnos para generar propuestas que siempre han sido muy bien recibidas de parte del gobierno. Vemos que muy lentamente vienen activando algunas cuestiones que estaban trabadas de parte del Estado Nacional, como las garantías, así que esperamos que tengamos un mejor 2026 en Entre Ríos con las autovías en marcha y con algunas otras obras que se puedan ir poniendo de pie».

Fuente: Redes de Noticias

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