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Los trapitos generan quejas en el centro

trapitosUna moda bonaerense que se traspasa lentamente a Concordia: una mujer denunció que no adhirió a pagar la «seguridad» de su vehículo y cuando volvió lo encontró rayado. 

Pululan por las calles céntricas de Concordia, también en eventos públicos. Son personas que se «rebuscan» para hacer unos pesos para subsistir, son los famosos «cuidacoches» o «trapitos». Una actividad que existe de hecho, que se cobra desde 10 hasta 60 pesos, pero no tiene regulación alguna.

Hay denuncias por parte de propietarios, que señalan que si no se les ofrece lo que piden en concepto de cuidar sus vehículos, luego aparecen rayados. Un tema que deberán abordar los concejales y luego las autoridades de aplicación.

Stefanía Wallingre es una joven que denunció en su portal de Facebook cómo quedó su auto Ford K tras no haber pagado a un cuidacoches. La joven relató que «el viernes por la noche, sábado de madrugada, entre las 00:00 y 4 de la mañana estacioné mi auto en calle 1º de Mayo, casi Hipólito Irigoyen. Enseguida se acercó un Trapito a pedirme para cuidar el auto pero le dije que no, que volvía en un rato. Sin embargo cuando volví a las 4 aproximadamente tenía el auto rayado, lleno de cruces».

«Ahora me sale más caro el arreglo que pagarle al Trapito», comentó, «pero no es la idea, tengo entendido que estas personas no tienen ningún aval que permita que ellos cobren para cuidar autos».

«Lo peor de todo es que hablando con mucha gente les pasa lo mismo y muchos están cansados, le han roto con punzones los radiadores, además de rayarlos, pero nadie habla, nadie dice nada», lamentó.

«Fui a la Policía y me tomaron la denuncia porque insistí y quería dejar simplemente un precedente que esta gente está cobrando por cuidar un auto, pero no pasa de ahí, porque como no tienen nombre ni apellido que los identifique, aparte te dañan el auto y desaparecen, nadie los ve y todo esto pasa a una cuadra de la Jefatura de Policía, pero evidentemente escapa de las manos de ellos o de quienes están más arriba para solucionarlo», finalizó.

«La actividad existe desde hace un tiempo, pero nadie le pone el cascabel al gato», dijo un comerciante. Una problemática que deberán abordar los concejales de nuestra ciudad y que luego las autoridades de aplicación tendrán que velar para que se cumpla y se regule una actividad que crece día a día en nuestra ciudad.

Fuente: Diario del Sur

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