El ministro de Economía adelantó parte del Presupuesto 2027 y aseguró que el Gobierno mantendrá el equilibrio fiscal por cuarto año consecutivo. En el marco del Día del Exportador, organizado por la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), defendió el modelo económico, destacó los récords de exportaciones y afirmó que el superávit comercial podría alcanzar entre u$s27.000 millones y u$s28.000 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que el Gobierno proyecta alcanzar en 2027 su cuarto año de Gobierno de superávit financiero y aseguró que Argentina atraviesa una transformación hacia un modelo basado en la inversión y las exportaciones. Además, proyectó un fuerte crecimiento de las ventas externas de energía y minería durante los próximos años y defendió la capacidad de la economía para atravesar el actual escenario internacional.
“Vamos a estar presentando por el cuarto año consecutivo superávit financiero, superávit fiscal en la línea financiera”, afirmó el ministro, quien destacó que sería la primera vez que un Gobierno argentino alcanza cuatro años consecutivos de resultado financiero positivo sin encontrarse en default.
Caputo sostuvo que este resultado forma parte del cambio de modelo económico que busca llevar adelante la administración de Javier Milei, con el equilibrio fiscal y monetario como pilares y un mayor protagonismo de las exportaciones.
En una parte de su presentación, el ministro cuestionó la caracterización del modelo económico del «kirchnerismo» industrial y aseguró que, por el contrario, durante las últimas décadas los incentivos estuvieron concentrados en el negocio financiero. Según sostuvo, en los 11 años previos a la llegada de Milei, la actividad industrial acumuló una caída cercana al 10%, mientras que durante el último año y medio del Gobierno anterior retrocedió otro 11%.
“Yo digo que las últimas dos décadas, al contrario de lo que se dice, ha sido un modelo esencialmente financiero”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que el déficit fiscal financiado mediante deuda y emisión generó un esquema de inflación creciente que terminó favoreciendo a quienes tenían capacidad para protegerse de la pérdida de valor de la moneda.
“La inflación es el impuesto más regresivo, es el impuesto a los que menos tienen porque no se pueden cubrir”, señaló, y agregó que también implica “una transferencia de recursos hacia los que sí pueden cubrirse”.
Caputo puso como ejemplo al sistema financiero y afirmó que 2023 fue el mejor año de la historia para los bancos, en un contexto de elevada inflación. “No tuvieron el mejor año porque daban crédito y creció enormemente su balance y su cartera de activos. Tuvieron el mejor año simplemente porque tomaban depósitos y compraban Leliqs”, sostuvo.
“Estamos por el camino correcto”
En otra parte del discurso, el Ministro de economía le habló a los exportadores y aseguró que el programa actual busca reemplazar ese esquema por uno basado en la inversión productiva, la apertura de mercados y las exportaciones.
Para explicar el rumbo elegido, Caputo le envió una «chicana» al periodista Diego Iglesias que en una entrevista con Ernesto Tenembaum, reflejó cómo es el modelo de la economía china. En ese sentido, remarcó que la transformación del país asiático se dio a partir de la liberalización de precios, incentivos fiscales, menores trabas burocráticas y facilidades para importar maquinaria e insumos destinados a producir bienes exportables.
“Cualquier coincidencia con lo que estamos haciendo no es pura casualidad”, apuntó con cierto tono irónico. Pero agregó: “No estamos reinventando la rueda. Estamos simplemente aplicando lo que sabemos que funcionó en todos lados del mundo”.
Sin embargo, advirtió que los resultados requieren tiempo. “Esta transformación de China no se produjo en dos años y medio”, señaló, y remarcó que el Gobierno debe “perseverar” y evitar dejarse llevar por “las ansiedades políticas del momento”.
Caputo también destacó que el programa económico se implementó, según su visión, sin afectar los contratos ni la propiedad privada.
“Lo más valioso de lo que hemos hecho, que se dice poco y es fundamental, es que logramos hacer eso respetando la santidad de los contratos, sin atropellar la propiedad privada”, aseguró.
Exportaciones récord y una apuesta por generar más dólares
En otro tramo de su discurso que duró 30 minutos, Caputo afirmó que la estrategia económica tiene como uno de sus principales objetivos provocar un “shock” de crecimiento de las exportaciones, que permita generar un flujo estructural de dólares y sostener la estabilidad cambiaria.
El ministro enumeró entre las medidas adoptadas la eliminación y reducción de impuestos, la baja de derechos de exportación, la reducción de aranceles en más de 1.000 posiciones, la eliminación de regulaciones y la apertura de nuevos mercados.
Según señaló, desde diciembre de 2023 las exportaciones mostraron fuertes incrementos en diferentes complejos. Mencionó una suba del 17% en soja, 35% en maíz, 233% en trigo, 100% en el complejo petrolero y petroquímico, cerca de 200% en girasol, 170% en litio y 50% en pesca.
“Estamos en niveles récord en exportaciones en cantidades”, aseguró Caputo, y remarcó que el crecimiento no está concentrado únicamente en energía y minería, sino también en productos primarios, manufacturas de origen agropecuario e industrial y servicios.
El ministro destacó además que las exportaciones PyME se encuentran en máximos de los últimos 12 años y que la cantidad de empresas exportadoras alcanzó su nivel más elevado de la última década.
Energía y minería: Caputo proyectó u$s61.000 millones para 2031
Uno de los puntos centrales de su exposición estuvo relacionado con las perspectivas de energía y minería, dos sectores que el Gobierno considera estratégicos para incrementar estructuralmente la oferta de dólares.
Caputo aseguró que, sobre la base de los proyectos ya aprobados, las exportaciones de ambos sectores podrían alcanzar los u$s61.000 millones hacia 2031.
“Para 2031, es decir, para, si Dios quiere, el término del segundo mandato de nuestro presidente, vamos a estar en u$s61.000 millones de exportaciones. Eso es u$s40.000 millones más que este año. Es una bestialidad”, afirmó.
El ministro sostuvo además que esa estimación podría quedarse corta, ya que existen proyectos adicionales por unos u$s150.000 millones que todavía no fueron aprobados y que podrían incrementar las exportaciones futuras.
Al cierre, señaló que el crecimiento de los exportaciones es fundamental para el ingreso de divisas, y ese «boom» de dólares también permite darle mayor previsibilidad cambiaria al resto de la economía.
El Gobierno espera un superávit comercial mayor al proyectado
Además, en su largo discurso, el ministro también se refirió al saldo comercial y sostuvo que las estimaciones actuales podrían ser conservadoras. Según explicó, las proyecciones apuntan a un superávit cercano a los u$s25.000 millones, aunque el Gobierno considera que el resultado final podría ubicarse entre u$s27.000 millones y u$s28.000 millones.
Caputo utilizó estas cifras para rechazar las advertencias sobre una eventual restricción externa y cuestionó la idea de que el crecimiento de sectores como energía, minería y agro implique una economía desequilibrada.
“El famoso tema de la economía creciendo a dos velocidades” es, según el ministro, una consecuencia natural de liberar sectores en los que Argentina posee ventajas comparativas. Además, sostuvo que el crecimiento de esos sectores beneficia indirectamente al resto de la actividad porque incrementa la disponibilidad de divisas y aporta previsibilidad.
“Lo que está pasando en energía, en minería, en agro, ayuda al resto de las industrias”, afirmó.
La invitación a los exportadores, a seguir desarrollándose
Con la mirada silenciosa de los exportadores, Caputo aseguró que la nueva etapa económica exigirá mayores niveles de inversión para competir.
“Ya no hay un negocio financiero. Ahora tiene que haber un negocio real”, afirmó. Y agregó que, mientras el Gobierno debe continuar reduciendo impuestos, regulaciones y costos financieros y mejorando la infraestructura, “del lado privado hay que invertir”.
Hacia el final de su exposición, el ministro se refirió también a las elecciones presidenciales del próximo año y rechazó la posibilidad de que el Gobierno flexibilice el programa económico con objetivos electorales.
Caputo sostuvo que algunos empresarios comienzan a plantear la necesidad de “poner un poco más de plata en la calle” ante el riesgo electoral, pero aseguró que el Ejecutivo no modificará el rumbo.
Para sintetizar la estrategia, recurrió a una frase de Milei: “Al populismo no se lo combate con más populismo, se lo combate con más ortodoxia”.
“¿Qué es lo que nosotros podemos hacer para que los ciudadanos y los empresarios y los que invierten tengan la tranquilidad de que las cosas van a salir bien? Seguir haciendo las cosas bien. Y eso es lo que nosotros vamos a seguir haciendo”, concluyó.
