Paralizados: clima de fin de año

La situación del aparato productivo y del agro en particular, las economías regionales olvidadas, el atraso cambiario , las reservas y su relación con la importación, la inflación y el clima de este fin de año, contrastan fuertemente con el “obsceno” discurso de Cristina en el acto con la UOM y las mezquindades que han manchado a todo el arco político últimamente. El Presidente, mientras, habla de reelección; El ministro Juan José Bahillo es un adorno.

Por Emiliano Damonte Taborda para «Elaguijonnoticias.com.ar»

Los delirios del Gobierno contrastan con la realidad de una economía paralizada
Los delirios del Gobierno contrastan con la realidad de una economía paralizada

Situación del campo

Alejandro Pannunzio, productor en la zona de Concordia (Entre Ríos) y actual presidente del ABC (Comité Argentino de Arándanos) resumió el estado de situación de las economías regionales: “Venimos cayendo como un piano en caída libre. Hoy salieron dos camiones hacia Ezeiza y yo pensaba que la mitad de lo que va ahí se la va a quedar el Estado debido a la brecha cambiaria. No podemos competir y nos están sacando de los mercados mal, pero muy mal”.

A el fin de la semana anterior, solo el 5 porciento de la zona núcleo del cultivo sojero había sido sembrada. El año pasado para esta fecha, la superficie sembrada era el 50 por ciento. La incertidumbre hace que los productores se preparen para una muy mala campaña. En algunas regiones las estrategias de siembra han cambiado por completo, se han eliminado costos como fertilizantes o inoculaciones, que serían un desperdicio en una campaña condenada al fracaso por la sequía, en un contexto desfavorable generado por el atraso cambiario y la falta de apoyo del Gobierno.

La situación del maíz es solo ligeramente mejor, en realidad al día de hoy solo se ha sembrado algo así como el 10 porciento de la superficie prevista y en muchos casos los productores están decidiendo cambiar por la soja de segunda, esperando que algún milagro ocurra y llueva algo.

El trigo fracasó por completo, aparte del desplome del precio internacional causado por la decisión de Rusia de permitir a Ucrania exportar, la campaña en nuestro país ya será catastrófica. Se prevén rindes muy malos y una calidad pésima que bajará aún más el precio.

Se está desmoronando la única fuente de dólares

Entiendo que el bicho de ciudad muchas veces tiene dificultad para entender lo que pasa en el resto del país, pero en este caso es bastante sencillo entender cual será la dificultad final. En marzo no va a entrar un mísero dólar.

El principal sector exportador argentino, el agro y dentro de este el complejo sojero, se encuentra de rodillas por las condiciones climáticas, pero sobre todo por el atraso cambiario, las retenciones y las trabas de todo tipo que deben soportar. Hoy producir en Argentina es una locura suicida.

Importaciones

Un informe publicado días atrás por el medio especializado Econojournal, nos mostraba hace unos días, que desde que se implementó el nuevo sistema de gestión de importaciones “SIRA”, allá por los inicios de octubre, solo el 19 porciento de los formularios de pedido de importación han sido llevados a término. El resto ha sido rechazado, o mucho peor, ha quedado en un limbo indefinido en el que busca escapar a las estadísticas. Incluso obras estratégicas como el Gasoducto Néstor Kirchner, se encuentran paralizados por la falta de insumos y sus constructores han golpeado las puertas de muchos funcionarios buscando una solución, sin recibir ninguna respuesta útil.

Producción acorralada, país paralizado

La producción se encuentra contra la pared, con un atraso cambiario insostenible, ahogada por retenciones e impuestos, con una crisis climática sin precedentes (en el caso del agro), a merced de sindicatos extorsivos (recordemos Camioneros y SUTNA) y desde hace rato ya, imposibilitados de importar insumos básicos para sus negocios. Deben también soportar que el Superministro hable de “Festival de importaciones”.

Desde El Aguijón dedicamos siempre atención a las realidades que molestan, a las que se busca camuflar o maquillar de alguna manera. Hoy, como decíamos al principio, resulta ofensivo ver un Gobierno y una clase dirigente tan alejada de la realidad.