Procedimiento de Prefectura en el Club Regatas con botes uruguayos

La Prefectura Concordia realizó esta tarde un procedimiento en el Club Regatas Concordia donde secuestró casi una docena de kayaks procedentes de Uruguay, sin la correspondiente documentación aduanera. Aparentemente, los botes tendrían como destino final la ciudad de Tigre donde el próximo fin de semana se disputará el Campeonato Sudamericano de Canotaje. Un ciudadano uruguayo se presentó en Prefectura con la documentación que acreditaría el cumplimiento normativo, aunque no se aclaró por qué los botes estaban el Club a la vera del río. 

El procedimiento tuvo lugar a media tarde de este martes en el Club Regatas a instancias de una denuncia que presentó a título particular el fiscal Aníbal Lafourcade, asiduo concurrente a remar en kayaks en ese club. Al fiscal le llamó la atención la presencia de las embarcaciones importadas, nuevas y costosas y quiso interiorizarse, pero ninguno de los empleados del club supo darle precisiones, aparte de que habrían llegado por agua.

Ante la presunción de un ilícito, el fiscal se apersonó en la Prefectura y efectuó una denuncia verbal, que derivó en que la fuerza costera envió una patrulla terrestre y frente a la falta de documentación que acreditara el legal ingreso de las embarcaciones evidentemente nuevas, se dispuso el traslado de los kayaks a la sede de la Prefectura.

El fiscal Lafourcade informó a NOTICIAS que más tarde se hizo presente en la Prefectura un ciudadano uruguayo de apellido Ugolini y presentó documentación que acreditaría el ingreso por tierra de las embarcaciones, aunque hasta esta noche la cuestión no estaba resuelta.

El presidente del Club Regatas Concordia le dijo al sitio www.entrerios.com que los botes secuestrados por la Prefectura Naval tienen como destino la ciudad de Tigre donde el fin de semana se desarrollará el Campeonato Sudamericano de Canotaje y serán usados por las selecciones de Uruguay y Ecuador.

Cuando se le preguntó por qué si los kayaks entraron por tierra estaban en el Club Regatas y no siguieron camino hacia Tigre, el presidente del Club dijo que no tenía idea y que en todo caso la Subcomisión de Canotaje tendría que dar las explicaciones del caso.

El ciudadano uruguayo que se presentó en Prefectura y reclamó las embarcaciones es propietario de un astillero en Salto y fabrica botes similares a los secuestrados, pero el fiscal Lafourcade reparó en que en este caso se trató de botes de marcas europeas de las que se usan en competencias de élite. Advirtió que la documentación estaba a nombre de una sola persona y no de las federaciones de canotaje de Uruguay y Ecuador como hubiese correspondido.