Proyecto Shopping: el Centro de Comercio pidio al intendente que se cumpla con la ley que exige audiencia publica

El Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia hizo llegar formalmente una carta al intendente Enrique Cresto referida al proyecto del Shopping SOU, que se levantaría en la ruta 015, para que se cumpla con la ley provincial 9393 que exige audiencia pública, estudio de impacto ambiental y autorización especial. Lamenta que no se haya debatido con la comunidad el cómo y el por qué del emprendimiento.

 

«CARTA ABIERTA AL SR. PRESIDENTE MUNICIPAL ENRIQUE CRESTO DEL CENTRO DE COMERCIO, INDUSTRIA Y SERVICIOS DE CONCORDIA

Nos dirigimos a Ud. para compartirle nuestra mirada con respecto al SHOPPING SOU que se quiere instalar en nuestra ciudad.

La primera inquietud que nos surge es la necesidad de que se cumpla con la ley provincial 9393. Esto es, que haya un estudio de impacto, una audiencia pública y una autorización especial. Con estos requisitos cumplidos, el emprendimiento puede ponerse en marcha.

A esto sumamos que el resto del comercio asentado en nuestra ciudad viene en franca decadencia por diversos factores que bien vale la pena describir.

El mercado local se nutre del «compre local», del «compre fronterizo» -aún estando vigente el «cero kilo» implementado por el Uruguay y cuyo levantamiento venimos gestionando- y del «compre turístico».

Este mercado comercial local, con sus deficiencias, deterioros y faltas de incentivo, ha sido históricamente -y lo sigue siendo en el presente- el principal sostén de la actividad económica de la ciudad, generador de miles de puestos de trabajo genuinos y estables. No se trata de oponerse o desechar el progreso, pero tampoco se puede correr el riesgo de dejar a la deriva al comercio local. Creemos necesario «activar todo», en base a un liderazgo estratégico que apunte a un desarrollo integral.

No a todo lo que viene de afuera podemos asumirlo como inversión. Para que efectivamente lo sea, debe haber un capital de riesgo importante, como suele darse en el campo de lo productivo e industrial.

En lo comercial, más tarde o temprano, el recupero es cierto, más aun si al negocio se lo instala a imagen y semejanza de los intereses particulares de quienes lo impulsan, sin subordinarse a un plan de desarrollo de la ciudad.

1000 puestos de trabajo es muy tentador para una sociedad falta de fuentes laborales, pero el tiempo es carnicero y los recortes existirán. Claro ejemplo es el hipermercado, que anunciaba en el 1997 la creación de 350 puestos de trabajo y hoy ocupa apenas a un centenar y su instalación dejó a un tendal de comercios locales fondeados en el recuerdo.

Buenos Aires, en una manzana, con 40 edificios de 20 pisos de 4 departamentos cada uno, puede aglomerar 16.000 personas, el 10 % de nuestra ciudadanía, y es en las grandes urbes donde aparecen y se justifican grandes superficies, que no dejan de ser igualmente depredadoras y vacías de atención personalizada al público, con lo cual los metros cuadrados por empleado se elevan diez veces más, dejando en el balance la marca del desempleo.

Parecemos contrarios al progreso, que no nos interesa el avance y el futuro de la región.

Nada de eso señor intendente. Creemos fervientemente que el esfuerzo debe estar centrado en la ciudad y su gente, para así aprovechar el potencial que atesoramos, que no es solo de abundancia de lo natural sino también el valor que esta tierra cruzada de gauchos dejó en la gente que la habita.

El proyecto está y se viene hacia nosotros. Tranquilamente se podría haber discutido el cómo hacerlo y el por qué, para que de esa manera el emprendimiento sea parte de la ciudad y no, como está planteado, que la ciudad sea parte del emprendimiento.»