La utilización de la sede del Sindicato Obrero de la Fruta de Concordia para una actividad con dirigentes y funcionarios vinculados a La Libertad Avanza adquiere otra dimensión cuando se observa quién conduce la intervención del gremio, qué ocurrió previamente con su conducción electa y cuál es el armado sindical que Pablo Ansaloni viene desarrollando en distintas regiones productivas del país. El caso local podría ser una pieza de una disputa más amplia por la representación de los trabajadores rurales y de las economías regionales.
La controversia generada alrededor del Sindicato Obrero de la Fruta de Concordia no se limita a la realización de una actividad política dentro de una sede gremial.
El diputado nacional Pablo Ansaloni, uno de los participantes de las actividades desarrolladas en Concordia, no es solamente un legislador vinculado a La Libertad Avanza. Es un dirigente sindical rural, que intentó sin éxito desplazar en elecciones a la conducción de UATRE (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores) y entonces fundó la Federación Argentina de Trabajadores Rurales, Estibadores y Frutihortícolas Unidos (FATREFU), de la que es actualmente secretario general.
Es precisamente FATREFU la organización que intervino el Sindicato de la Fruta de Concordia y designó como interventor a Iván Amaro.
Ese dato permite colocar lo ocurrido en la ciudad dentro de un escenario nacional bastante más amplio.
De la disputa por UATRE a una nueva federación
Ansaloni integró durante años la estructura de UATRE y disputó su conducción. En 2022 perdió las elecciones frente al sector encabezado por José Voytenco. Posteriormente avanzó en la conformación de una nueva estructura sindical destinada a representar trabajadores rurales, estibadores y empleados de actividades frutihortícolas. Así nació FATREFU.
La vinculación política de esa organización con el oficialismo nacional no surge solamente de interpretaciones externas. El propio Ansaloni la explicitó: durante una presentación de FATREFU realizada en mayo de 2026 en el Alto Valle de Río Negro, Ansaloni se definió como el único dirigente sindical que estaba «desde el inicio en la mesa de La Libertad Avanza» y sostuvo que la federación había nacido «de la mano del presidente Javier Milei».
Desde entonces, la organización viene avanzando territorialmente en sectores en los que históricamente UATRE y otros sindicatos regionales concentraron buena parte de la representación gremial.
El Alto Valle, una de las principales regiones frutícolas del país, es uno de esos territorios. Concordia es otro.
La intervención del Sindicato de la Fruta
FATREFU intervino el Sindicato Obrero de la Fruta de Concordia y colocó al frente a Iván Amaro.
La federación presentó la medida como parte de un proceso de «recuperación y normalización institucional del sindicato». Amaro comenzó además a recorrer otras seccionales. En Chajarí explicó públicamente que el objetivo era avanzar en la toma de posesión de las distintas dependencias de la organización.
En febrero, Ansaloni estuvo personalmente en Concordia encabezando una asamblea de FATREFU que ratificó la intervención. Pero paralelamente se desarrolló otra historia.
La conducción desplazada recurrió a la Justicia y el 7 de abril el Juzgado Nacional del Trabajo Nº 2 dictó una resolución favorable a la lista Celeste Unidad, encabezada por Domingo Alcides Camejo, que había ganado las elecciones sindicales del 20 de enero para el período 2026-2030.
El tribunal ordenó a la Dirección Nacional de Asociaciones del Trabajo emitir una certificación provisoria de autoridades y estableció incluso una multa diaria de $ 100.000 en caso de incumplimiento.
Cinco meses después de aquella resolución, sin embargo, Amaro continúa ocupando la sede y presentándose públicamente como interventor del sindicato.
El acto del 28 de agosto
El viernes 28 de agosto se realizó en Concordia una jornada vinculada con la actividad citrícola que reunió a representantes empresarios, sindicales y funcionarios de los tres niveles del Estado.
Participaron, entre otros, Ansaloni; el jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura de la Nación, Martín Fernández; el subsecretario de Economías Regionales y Pequeños y Medianos Productores, Martín Giaccio; Eduardo Vidoni, responsable de la Agencia Territorial Concordia de la secretaría que de Trabajo, el diputado provincial Roque Fleitas (presidente de La Libertad Avanza de Entre Ríos), el secretario de Desarrollo Productivo de la Municipalidad de Concordia, Sebastián Arístide, y el propio Amaro.
La actividad culminó en la sede de calle Saavedra 121.
Allí fueron inauguradas las obras de puesta en valor del edificio del Sindicato Obrero de la Fruta. Las imágenes muestran una sede completamente renovada y el descubrimiento ceremonial de una nueva placa en su fachada.
Durante esa jornada Amaro fue presentado como interventor y habló públicamente del momento en que su sector llegó a «hacerse cargo de esta institución».
Pocos días después, la utilización de las instalaciones sindicales para una actividad vinculada a La Libertad Avanza volvió a poner el conflicto en primer plano.
Un antecedente nacional: UATRE
El caso de Concordia presenta además algunos puntos de contacto con una disputa mucho mayor.
Durante la gestión de Javier Milei, el Gobierno nacional intervino OSPRERA, la obra social de los trabajadores rurales, mientras la Secretaría de Trabajo promovió ante la Justicia la intervención de UATRE, aunque la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo rechazó esa pretensión.
El conflicto derivó posteriormente en una causa penal iniciada a partir de una denuncia de la conducción de UATRE, en la que aparecen involucrados funcionarios nacionales y dirigentes sindicales, entre ellos Ansaloni.
La investigación intenta determinar si existió una maniobra destinada a desplazar a la conducción de UATRE y modificar el control político y sindical de esa organización.
Una construcción sindical cercana al oficialismo
Los elementos disponibles todavía no permiten afirmar que exista una estrategia del Gobierno nacional destinada a controlar organizaciones sindicales, pero sí que se encuentra en expansión una estructura sindical rural conducida por un diputado nacional vinculado a La Libertad Avanza, que reconoce públicamente su pertenencia al espacio político de Javier Milei y que está disputando representación en diferentes economías regionales.
En Concordia esa expansión tiene una característica adicional.
FATREFU no llegó simplemente para constituir una organización paralela. Intervino un sindicato existente, desplazó a sus autoridades y mantiene el control de su sede mientras continúa una disputa judicial sobre quién posee la representación legítima de los trabajadores.
Y es precisamente en esa sede donde dirigentes de la nueva estructura sindical aparecen compartiendo actividades con funcionarios nacionales, provinciales y municipales y referentes políticos de La Libertad Avanza.
La secuencia permite formular una pregunta que excede ampliamente el conflicto interno del Sindicato de la Fruta: ¿Es lo que ocurre en Concordia un episodio aislado o forma parte de la construcción de un nuevo entramado sindical rural políticamente alineado con La Libertad Avanza? La respuesta requiere mirar más allá de Entre Ríos.
El avance de FATREFU en otras provincias, sus vínculos con sindicatos locales, la disputa con UATRE y la participación de organismos del Estado nacional en distintos conflictos gremiales pueden permitir establecer si Concordia constituye una excepción o uno de los capítulos de un proceso de alcance nacional.

